En 1984, Tim Burton rodadaba Frankenweenie, un cortometraje de unos 25 minutos de duración, que parodiaba la novela de Frankenstein, utilizando la técnica del stop-motion y en blanco y negro. En esta ocasión, Víctor Frankenstein es un niño que realiza cortometrajes con su perro Sparky como protagonista hasta que es trágicamente atropellado por un camión.
